Libreros, ¿una especie en extinción?
Tras el día del libro, excusa para hablar de los libros digitales en todas las tertulias y rincones ya sean literarios o no, quizá sea el momento de disfrutar de estos paseos entre puestos de libros por las calles de nuestras ciudades, mientras sea posible hacerlo.
Aunque todo el mundo augura que los libros digitales van a convivir durante años con los libros en papel, lo que no vemos tan claro es si el librero tradicional va a poder sobrevivir a la transformación.
Estamos en un momento en que las editoriales están empezando a ver que el futuro es digital. Les ha costado mucho y puede que esa indefinición la acaben pagando cara. Pero, los libreros ¿están viendo el mismo futuro? El cambio es radical para ellos. Se pasa de un libro en papel, que la gente quiere ver físicamente, que hojea, que huele, que toca,…, a una descarga directa al dispositivo de lectura o al PC. Evidentemente el negocio es el mismo y no es otro que la distribución y venta de historias, de relatos fascinantes, de otras vidas que nos esperan para que las vivamos en primera persona. Sólo cambia el soporte y la forma de llegar al lector manteniéndose lo realmente importante.
Podemos imaginar el extremo en que todos, pensemos también en nuestra abuela, empedernida lectora, tengamos una conexión a Internet o seamos capaces de descargar el ebook desde el dispositivo, dispongamos de una tarjeta de crédito o de una cuenta en Paypal, confiemos en los pagos online y podamos acceder al catálogo completo de libros en nuestra lengua preferida. En ese mundo, posible aunque lejano, el librero sería otro elemento inútil junto a impresores y distribuidores.
Sin embargo, si continuamos pensando en nuestra abuela lectora, quizá sea más fácil para ella pasar por una “librería moderna” en la que no hay papel y sí hay pantallas y alguien le atiende y asesora y le descarga en su ebook el libro que quiere y se lo cobra en metálico, a la vez que se toma un respiro en su compra matutina mientras un video o una animación web le explica las últimas novedades de su autor favorito o el best seller de la autora de moda que está en boca de todos. Quizá este tipo de librero sí tiene futuro.
A la vez que unos modelos mueren, otros nacen. El miedo de los que van a desaparecer está bastante fundado. La esperanza de los que tienen una larga vida por delante, también. La frontera entre unos y otros, está por definir.


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