El curioso caso del librino
Para luchar contra la crisis las editoriales siguen “innovando” con algo tan novedoso y espectacular como un libro con hojas muy finas, tipo biblia, que se lee sosteniéndolo con una sola mano y con el texto impreso de forma apaisada. Realmente algo revolucionario a un precio tan asequible como 9,95 €.
Esta nueva idea viene de la mano de Editorial B y su nueva criatura, los librinos.
Parece que en Holanda el impresor de biblias y otros artículos religiosos Jongbloed tuvo la idea y lanzó en septiembre de 2009 lo que allí se ha llamado dwarsligger. El éxito ha sido tan “abrumador” que ya han publicado 90 títulos con este formato.
Aquí el lanzamiento se ha realizado con 6 títulos y 20.000 ejemplares cada uno, un total de 120.000 ejemplares preparados para la campaña de Navidad que se acerca.
Además, promocionan el “invento” como una forma de leer similar a la del libro electrónico (???). ¿Será por lo de leer sosteniendo el libro con una sola mano?
Perdonad por lo sarcástico del artículo, pero cuando el debate está en lo digital, vemos este tipo de apuestas que no sabemos bien a dónde llevan. Cuando el cambio de hábitos pasan porque el lector sea capaz de adaptarse a un nuevo formato diferente al libro clásico que le aporta grandes ventajas frente a ciertos inconvenientes, alguno importante, nos inventamos otro modelo, que también requiere un cambio de hábitos.
Ciertamente el mercado es tan extenso que hay espacio para todos y, posiblemente estos 6 títulos con sus 120.000 ejemplares se queden cortos y haya una importante expansión de este nuevo modelo. Pero nos sorprenden estos esfuerzos por promover modelos diferentes al actual frente a los frenos y reticencias que las editoriales muestran sobre el libro digital.
