Archive for the ‘ Tendencias ’ Category

Radiografía de un problema

Publicó ayer El País digital un artículo de Antonio Fraguas con título Guerra abierta por el precio del libro en el que podemos ver el interior de cada uno de los órganos que forma el cuerpo literario-editorial español y, a partir de lo que dicen, vemos con claridad el diagnóstico de qué les motiva o aqueja.

Opinan los autores Juan Gómez-Jurado y Rosa Montero que han entendido el mensaje. Vamos tarde y se está dando a la copia de ebooks la iniciativa.

Opinan los editores con mentalidad digital, como B de Books o Nórdica Libros: se puede resumir el concepto en lo que dice Diego Moreno, de la segunda, “Es una manera nueva de concebir el libro y el lector”. Algo tan sencillo que pocos aún han entendido.

Opinan las editoriales “de toda la vida”. Así, Paula Canal de Anagrama intenta defender las pequeñas tiradas de títulos difíciles de los que no se vende más de 1000 ejemplares. No se da cuenta que estos libros son los que pueden tener más futuro en digital. En lugar de 1000 se venderán 5000, a un precio menos de 5 veces inferior, lo que proporcionará al autor los mismos beneficios llegando a 5 veces más de público, aunque en muchos casos no acabe de terminar la lectura.

Opinan en Libranda, cómo no. Su directora, Arantza Larrauri, se queda con el ruido que está haciendo la llegada de Amazon ya que es bueno que se hable del ebook. Evidentemente que es bueno, pero cuando un lector se decide a comprar un ebook y descubre que le cuesta 16 €, en muchos casos busca “alternativas”.

Opinan los libreros a través de Pilar Gallego, tesorera de la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros, quien claramente menosprecia el impacto del ebook en el sector y cree que lo de Amazon es ”ruido”.

Opinan las editoriales a través de Antonio María Dávila, director de la Federación de Gremios de Editores de España, quien también ataca a Amazon acusándole de que sólo quiere vender el Kindle (apostilla “que para mi juicio es bastante malo, como todas las cosas baratas”) y no ebooks.

Posiblemente:

  • Los autores y editores que han visto la luz, verán el futuro.
  • Los editores de toda la vida, habrá que ver cuanta vida les queda.
  • Los que buscan excusas baratas para aceptar la realidad, se darán de bruces con ella.

No son designios divinos, sino que es la evidencia de lo que ha ocurrido en otros sectores, como el musical o en otros países, como Estados Unidos.

Bien dicho Sr. Moreno, “Es una manera nueva de concebir el libro y el lector”. Ni el libro en papel es igual que el libro digital, especialmente en su coste, ni los lectores harán lo mismo con un libro en papel que con un lector de ebooks repleto de libros digitales.

Lucía Etxevarría y el pirata cojo

La decisión de Lucía Etxevarría de dejar de escribir durante un tiempo a causa de la piratería de sus obras está produciendo un verdadero revuelo en Internet. Basta leer el demoledor artículo de Enrique Dans en su blog donde,  un quizá pasándose en alguna de sus apreciaciones, deja muy claro dónde está el problema.

Aquí también hemos remarcado en bastantes ocasiones que las descargas son en muchas ocasiones la reacción a la posición tan reaccionaria de las editoriales y, por lo que vemos, de algunos autores.

No es posible que se nos pretenda vender los ebook en España a unos precios abusivos. Tampoco es normal la restricción de títulos que aquí se sufre.

¿Cómo puede ser que aparezca antes el libro electrónico escaneado, formateado y corregido por los “piratas” que por la editorial? Parece mentira que no se den cuenta de lo que está funcionando en otros países y aquí es imposible que funcione. ¿Por qué Amazon vende más libros electrónicos que en papel en Estados Unidos? ¿Por qué, incluso ya aquí, Amazon vende el mismo ebook un 40% más barato que en las web españolas? ¿Tenemos el mísmo nivel de salarios y de vida que en Estados Unidos? Si miramos el precio de los ebooks, aquí podríamos pensar que nuestro nivel de riqueza duplica al del americano medio.

Al final la cuestión es: realmente ¿quién es quien lleva el parche en el ojo y la pata de palo? El lector, seguro que no.

Con parche en el ojo, con pata de palo.

Durante las escasas semanas que lleva el año se ha escrito mucho sobre los piratas de la red, los malvados filibusteros que roban a cualquier incauto que se atreve a formar parte del inocente y desinteresado mundo de la cultura.

Todas estas noticias, con el colofón esta misma semana del acuerdo para tirar adelante la Ley Sinde, parecen ser la antesala de un futuro cercano en el que cualquier internauta tendrá una espada de Damocles sobre su cabeza con una ministra o artista con tijeras en la mano dispuesto a cortar el fino hilo que la sustenta, al menor indicio de que nuestra IP haya atracado en alguno de los puertos de Isla Tortuga.

Viendo lo que piensan y dicen (no sé si por este orden) algunos y algunas, uno siente a veces el deseo de subirse a la Perla Negra y acompañar al Capitán Sparrow en sus travesías. Sirva como ejemplo el artículo que nuestra Ministra de Cultura escribió hace unos días en El País y que no tiene desperdicio.

Sólo algunos párrafos para ilustrar lo que nuestra ministra piensa de usted y de mí, vulgares internautas:

“Los ciudadanos del siglo XXI tenemos la percepción no solo de que Internet es nuestro, sino de que nuestras opiniones cuentan más allí que en el espacio físico donde desarrollamos nuestras insatisfechas vidas. Podría decirse incluso que para muchos sus vidas virtuales son mejores que las reales. O al menos que su presencia, su mera existencia, cuenta mucho más. Internet nos ofrece alternativas a la realidad que podemos construir con nuestras manos. Durante el rato que estamos conectados, dejamos de ser meros consumidores para volver a ser, como antaño, productores de algo con lo que identificarnos….”

“…Que estas semanas el debate sobre la Red sea apasionado no debe, por todo ello, sorprendernos. Es mucho lo que hay en juego. La revolución social se hará por la Red o no se hará, parecen creer muchos, sobre todo esos jóvenes hastiados de una sociedad en la que no se reconocen y en la que encuentran poco o ningún espacio para la expresión y la participación.”

Somos pobres desgraciados de vida insatisfecha, existencia irrelevante, opiniones ignoradas y necesitados de un avatar que nos represente para ser alguien.

Continúa diciendo:

“Los derechos de autor son vistos [por los internautas] como palos en las ruedas que solo detienen el avance del progreso, el avance hacia ese cambio social democrático e igualitario, hacia esa transmisión del saber y de nuevos valores que tanto necesitamos y que la Red parece propulsar.

Digamos que esta es la sinopsis de la película, pero algo falla porque la narración no avanza hacia el cambio de modelo ni de negocio ni de sociedad. Y es que el antagonismo parte de un falso supuesto que genera un problema grave de estructura en este guión: la identificación del antagonista. Mientras el héroe (los usuarios de la Red, el mítico internauta) pierde tiempo y energía con el que considera su enemigo (la gente de la cultura), el verdadero adversario está en otro lado haciéndose más y más fuerte.”

Y aquí es donde, a menos desde aquí, echamos en falta el papel de un verdadero político que sea capaz de liderar un cambio tan necesario como obligado.

Señora Ministra, tiene razón en que el enemigo no son los internautas para el mundo de la cultura ni viceversa, el enemigo, al que usted no pone nombre ni apellidos, es el inmovilismo, es el no querer o no saber adaptarse a un mundo que no es el de Cervantes, que siempre vivió como un pobre hombre en busca de favores para que le concediesen recaudar impuestos un año más. No puede estar tan bien buscado su ejemplo para contradecir su tesis ya que es imposible que las mismas normas que regían para Cervantes en el siglo XVII sigan vigentes en el siglo XXI. El mundo ha cambiado.

Si el problema es que

“Cada vez menos gente podrá dedicarse profesionalmente a ella [a la cultura] y nos veremos abocados a un menú monofágico de apenas unos pocos platos que gusten a muchos y que decidan por nosotros grandes intereses económicos (los verdaderos dueños de la Red).”

Internet, y sus internautas, es la solución y no la causa.

¿Hay un medio más sencillo y asequible para quien empieza que Internet? ¿No se limita el riesgo (económico) en caso de fracaso cuando todo es digital, sin soporte físico? ¿No se accede a millones de personas como público objetivo en segundos y casi sin intermediarios?

Cuando usted se refiere en el párrafo anterior a los verdaderos dueños de la Red, supongo que incluye a las grandes editoriales, las productoras y distribuidoras de cine y música, a tantas y tantas empresas que son las que quieren que paguemos 17 € por un ebook, o 90 € por un concierto, o 20 € por un disco o 10 € por una entrada de cine. Ellos ponen las reglas y son estas. Unas nos parecen justas otras no.

¿Por qué no es usted capaz de liderar el cambio? ¡Ah!, es más fácil legislar contra el eslabón final de la cadena, el internauta, que intentar cambiar el modelo. Porque para eso hay que sentarse con todos, no para agradar a unos a costa de disgustar a otros, sino para entender a todos y buscar el punto de equilibrio. ¡Uff!, tarea ardua y difícil.

Visto lo visto, y que además prácticamente todos los partidos políticos han acabado poniéndose de acuerdo, busco en el fondo de armario mi parche y mi pata de palo y les voy quitando el polvo por si hay que soltar amarras pronto, ya que parece que se avecina una tormenta.

Queridos Reyes Magos… (v. 2011)

… volvemos a escribiros una vez más con la lista de cosas que queremos que lleguen en 2011 relacionado con el libro digital.

En primer lugar, queremos agradeceros todo lo que ha llegado en 2010, quizá más de lo que esperábamos, aunque a otros les fue mejor.

Sabemos que la crisis llega hasta vuestros palacios, por lo que sólo pediremos 5 deseos para que los vayáis trabajando durante todo 2011 (no es necesario que esta noche ya los traigáis en vuestros camellos):

  • En primer lugar, nos gustaría disponer de una oferta de libros en formato digital que sea capaz de cumplir con las necesidades de la mayoría de e-lectores. Como sabéis, ahora muchos han de “buscarse la vida” para encontrar el libro que quieren en el formato EPUB y eso está creando malas costumbres. Como bien sabéis, lo que se aprende al principio de un proceso es lo que acaba estableciéndose como normal y después cuesta mucho cambiarlo.
  • En segundo lugar, y muy relacionado con el anterior, nos gustaría que los precios de los libros electrónicos fuesen, al menos, como los que podemos encontrar en Estados Unidos, que tampoco son baratos, pero tienen una dinámica radicalmente diferente a la que encontramos aquí, con ofertas muy interesantes, precios de media por debajo de los 10$, …
  • En tercer lugar, nos gustaría que en 2011 seáis capaces de repetir las bajadas de precio de los readers que ha habido en 2010. Si volviesen a bajar un 30%, ya encontraríamos lectores básicos por poco más de 100 € y avanzados por unos 150 €. Esto haría que muchísima gente diese el salto a la lectura digital. Ya hay oferta suficiente por lo que ya vamos en buen camino por esta parte.
  • En cuarto lugar, os pedimos que traigáis carbón a los políticos por las leyes que han hecho y que penalizan al lector digital, como es la discriminación del IVA con respecto al libro en papel. De todas formas, no seáis demasiado crueles y traedles también un poco de sentido común para que sean capaces de enmendar sus errores y de cambiar el rumbo hacia un futuro que parece claramente inevitable.
  • En quinto y último lugar, aunque creemos que es el deseo más importante, os pedimos sentido común para el mundo editorial. Tienen demasiado miedo al libro digital y esto les está llevando a cometer errores muy graves que no sabemos si será posible corregir en el futuro. Algunos de los deseos anteriores se cumplirían de forma automática sólo con que este se realizase.

En fin, que creemos que nos portamos bien y nos merecemos todo lo que os pedimos, así que poneos las pilas y a curraros la fama de Reyes y de Magos que tenéis.

6,6 millones de e-readers en 2010, mientras en Europa las vemos pasar

La consultora Gartner calcula que 2010 acabará con unas ventas mundiales de dispositivos dedicados a la lectura de libros electrónicos de 6,6 millones de unidades.

Esta cifra es un 79,8% superior a la de 2009, que calculan en 3,6 millones de unidades, y crecerá en 2011 casi un 70% con una previsión de 11 millones de unidades.

Aunque son cifras realmente importantes, su distribución mundial concentra para 2010 destaca de forma singular a Estados Unidos donde se habrían vendido 4 millones de dispositivos, el 60% del total. Esta predominancia americana no disminuiría hasta 2014 cuando Europa Occidental y el Este de Asia comenzarían a liderar el crecimiento de esta tecnología.

A nivel mundial hay en este momento tres líderes de ventas, Amazon, Barnes&Noble y Sony que verán amenazada su posición por fabricantes con dispositivos low cost. Además grandes empresas del mundo del PC, como HP o Dell también están trabajando en este segmento.

No se incluyen en estas estimaciones los tablets que, aunque también puedan leer ebooks, como los PCs, por ejemplo, estarían englobados en otra categoría. No obstante, la entrada de los tablets como posibles lectores de ebooks y como excelentes lectores de diarios y revistas está obligando a reposicionar el nivel de precios de los e-readers dedicados con bajadas importantes ya que el precio será su gran ventaja competitiva.

Son unas perspectivas muy atractivas para el mundo del libro en su formato del siglo XXI, el digital, pero también anuncian un gran tsunami para los editores y autores que se han negado a ver lo evidente, especialmente en Europa. Esperamos que sean capaces de recuperar el tiempo perdido.