Ebooks gratis en español

Hemos seleccionado unos cuantos sitios en los que es posible descargarse libros en español, gratis y de forma legal. No se trata de intercambio de libros sino de obras sin derechos de autor o cedidas por sus autores o editores para su difusión gratuita.

Son miles de ebooks, que dan para leer toda una vida. La mayoría son clásicos, pero no por ello menos interesantes o con menor calidad, quizá todo lo contrario. También hay obras actuales, aunque generalmente de autores desconocidos que autopublican sus libros. Entre estos se encuentran, sin duda, autores de grandes bestseller del futuro pero que ahora están empezando. Una buena oportunidad para disfrutar también de buenas obras sin influencia de la, en muchas ocasiones, sesgada crítica y publicidad.

Depende del sitio podréis encontrar diferentes formatos, incluso hay sitios como Proyecto Gutenberg que ofrece la misma obra en casi todos los  formatos más usados. No obstante, es fácil modificar el formato de un ebook, como explicaremos en nuestro próximo artículo.

Pasamos, sin más, a poneros los enlaces a los apartados de estos sitios donde encontraréis ebooks gratis en español:

  • Proyecto Gutenberg
  • El Aleph
  • Libro.dot
  • Manybooks
  • Google Libros
    • Se trata de utilizar el buscador para que nos muestre los resultados de Google Libros. Con este enlace se accede a los libros completos en español. El ebook estará disponible en formato pdf y, aunque no todos, también en epub. (cambiar “quijote” en la barra de búsqueda por la palabra que quieras buscar. Los resultados serán sólo de libros completos en español).
  • Google ebookstore
    • Hay que tener una cuenta de Gmail para poder utilizar correctamente este servicio ya que los ebooks que seleccionemos los incluirá en nuestra biblioteca particular. Podremos leer los libros online a través del lector propio que incorpora Google ebookstore o descargarlos en varios formatos disponibles (epub, pdf, iPad, iPhone, …), aunque no siempre para todos.

Esperamos que disfrutéis de la lectura.

Los editores europeos bajo sospecha

El servicio de competencia de la Unión Europea inició ayer una investigación para comprobar si ha habido un acuerdo de precios entre editoriales europeas (de momento sólo se sabe que se investigue las francesas Hachette, Flammarion y Gallimard), según informan en 01Net y en El País.

Parece ser que la operación la ha propiciado Amazon a quien critican desde Francia por tener su sede europea en Luxemburgo para así evitar el pago del IVA y con ello poder ofrecer precios más bajos que los de los editores locales.

Guerra de guerrillas cuando en Francia se discute sobre una ley que iría en contra de las leyes de la Unión Europea sobre la competencia ya que pretende fijar el precio de los libros electrónicos vendidos en territorio francés, sea cual sea el lugar desde donde se vendan.

Desgraciadamente los acuerdos de precios, explícitos si quienes los negocian son poco inteligentes y de facto en muchos otros casos (los carburantes, por ejemplo), nos limitan las posibilidades de elección a los consumidores. Los libros electrónicos, con todo el revuelo que están levantando, no iban a ser menos.

Libranda 2011 (febrero)

Libranda se ha consumado como la plataforma de distribución de ebooks de editoriales españolas. En su web aparecen 99, entra las que se pueden encontrar las de mayor volumen. Posíblemente a medio plazo, todas las editoriales españolas e iberoamericanas acabarán formando parte de esta plataforma.

La idea es buena ya que para las tiendas on-line es mucho más fácil gestionar todos los títulos procedentes de una sola plataforma que de cada editorial. Para los editores también porque se evitan la gestión directa de la distribución de los ebooks y para los lectores debería de ser también una ventaja ya que los precios deberían de ser más bajos. Por tanto, el modelo aporta ventajas para todos.

Pero no todo está funcionando como sería deseable, ya que de los 10.000 títulos previstos para final de 2010, en febrero de 2011 sólo hay 2.714. Tampoco la política de precios, tan criticada desde el principio, va a potenciar el negocio del ebook.

Además, dentro de las librerías que distribuyen Libranda ya encontramos a Barnes&Noble, aunque sólo accesible desde Estados Unidos. Lo curioso no es que la literatura española se promocione a través de este canal en el mercado norteamericano, sino que lo curioso es que la diferencia de precio para el mismo título es sorprendente y, aunque lo habíamos denunciado ya aquí en varias ocasiones, ahora que todo pasa por la misma plataforma es aún más reseñable. Encontramos allí descuentos de hasta el 40% con la diferencia entre euros y dólares adicional (otro 30% más).

Recibió muchas críticas el proceso de descarga de ebooks procedentes de Libranda. Realmente el proceso no dista mucho de lo que podemos encontrar en otros sitios. Una compra genera un email con un enlace de descarga. Con un click descargamos el libro y lo abrimos directamente con Adobe Digital Editions y, a partir de ahí, a nuestro lector de ebooks o a leerlo directamente en el PC. En comparación a los sitios con lector propio donde está sincronizada la lista de libros que compramos directamente con el dispositivo, es más difícil, pero sigue siendo sencillo.

Volviendo al principio, Libranda será el nexo de unión de los ebooks editados en el mundo hispano, aunque en vista de cómo se están moviendo, no vemos que tenga una intención de hacer dar el gran salto a la edición en ebooks. Esto será así hasta que no vean peligrar el negocio del libro, algo que llegará si no ponen las medidas adecuadas, que por cierto no son legales.

Borders contra Borders

La gran cadena norteamericana de librerías Borders se acerca al precipicio de la bancarrota y su acción es la muestra más clara. Su valor actual es de 40 centavos, cuando no hace mucho llegaró a alcanzar los 40$.

Mientras en Amazon las ventas de ebooks han superado a las de los libros en papel y su facturación global supera los dos dígitos con incrementos espectaculares año tras año, los que no supieron ver que el futuro era digital sufren mucho para recuperar el terreno perdido o, sencillamente, ver acercarse su fin.

Borders prefirió luchar contra Barnes&Noble en el plano físico en lugar de hacerlo contra Amazon en el plano virtual. Prefirió comprar librerías en cualquier lugar de Estados Unidos en lugar de potenciar el negocio a través de Internet con el mundo como mercado. Lo digital fue secundario y ahora, con su alianza con Kobo y sus lectores digitales, no ha llegado a tiempo para frenar la sangría que suponen sus 670 librerías.

Se estima que tendrá que desprenderse de un 30% de sus establecimientos, despidiendo a miles de empleados, sin saber si esto será suficiente para lograr sanearse.

Su directo rival, Barnes&Noble, ya lo hizo hace un tiempo y recondujo en parte su estrategia apostando por un lector de libros electrónicos propio, la gama NOOK en sus diferentes versiones, y luchando con Amazon para hacerse un sitio. Está conquistando parte del mercado digital, aunque sólo hace unos meses, en el verano pasado, sus directivos anunciaban que buscaban comprador para una parte de la empresa.

Amazon no está ahí por casualidad. Fue la visión de Bezos, su fundador, y el uso de Internet como canal de promoción y venta desde su fundación, lo que les ha hecho llegar a ser lo que son. Y no todo es maravilloso, porque un lector cerrado con un formato propio igualmente cerrado no es la mejor carta de presentación, pero en el mercado de lengua inglesa, en este momento, no hay rival. Sólo en Estados Unidos Barnes&Noble presenta pelea, aún a distancia.

Mientras tanto, en España, Casa del Libro, cadena de librerías del grupo Planeta, acaba de comprar la cadena de librerías Bertrán a la empresa alemana Bertelsmann a quien ya compró hace unos meses el 50% de Círculo de Lectores. Con esta compra, la estrategia de Planeta pasa por tener implantaciones en las principales ciudades. Quizá los modelos que ahora fracasan en Estados Unidos aquí tengan el futuro asegurado, pero nos tememos que, si la estrategia allí se ha demostrado equivocada, aquí no va a ser una excepción.

Lástima que los errores de los demás no sean suficientes para que uno no vuelva a sea necesario un gran batacazo para darse cuenta de que se está equivocado. Al final el peor enemigo es uno mismo y que sólo aprendemos a base de cometer errores. Esto debe de formar parte del comportamiento humano.

Goya a Álex de la Iglesia por mejor presidente

El mejor empleado no es quien dice a quien le sube el sueldo lo que éste quiere oír. Es el que le dice lo que, honestamente, cree que le será útil a su jefe para poder cumplir mejor con los objetivos que la empresa les ha encomendado.

En la ceremonia de los Goya de ayer Álex de la Iglesia no dijo, de hecho ya hacía un tiempo que no venía diciéndolo, aquello que quieren oír muchos de los que ayer asistían a la gala. Ni los políticos ni los compañeros de profesión. Dijo lo que, en opinión de muchos, sobre todo de quienes mejor conocen Internet, sería necesario hacer. Algo tan sencillo como buscar en la red cómo asegurar el futuro del cine en lugar de considerarla como el enemigo público número uno. Usar la red para vender cine. Usar la red para que el cine llegue a más gente.

Lo hemos dicho muchas veces en este sitio refiriéndose a los libros, cuyo futuro no dista mucho del presente del cine, por eso hoy hablamos de cine pero también de ebooks. Internet es el mejor aliado de “lo digital”. Un medio no puede ser criminalizado sistemáticamente porque quienes lo usan no siguen unas reglas diseñadas para un mundo que existió en otro tiempo. Hay que pensar – ¡qué duro!- en lugar de exigir que se cumplan las normas. Precisamente aquellos llamados a saltárselas, porque la sociedad ha delegado hace mucho tiempo en ellos el derecho a la trasgresión. En lugar de eso nos vienen con leyes y sin alternativas de valor.

Si yo no voy al cine, ¿qué alternativas me ofrece la industria cinematográfica para poder ver un estreno en mi televisor y sentado en mi butaca favorita?

Antes hacía falta una infraestructura complicada: canales de televisión, emisiones por satélite, costosos decodificadores, … Internet ha eliminado todas estas barreras y está universalizando el acceso a un mundo nuevo.

Seguro que por unos pocos euros prefiero ver en alta calidad ese estreno que me apetece en lugar de descargarlo de Internet, sin coste para mí, pero con una calidad con la que ni puedo disfrutar de la película ni apreciar valor real. ¡Ofrézcanme esa posibilidad!

Desgraciadamente, el empleado que dice a su jefe lo que quiere oír es el que acaba progresando en su empresa a costa del que, más brillante y más honesto que él, se la juega con sus opiniones propias. A Álex de la Iglesia la broma le ha costado algún que otro Goya y algún que otro millón de euros de taquilla mientras “la profesión”, ampliamente progresista, prefiere la ley y el orden en lugar del diálogo y la imaginación. Negro futuro le espera al cine.