Daños colaterales y ventajas de la era digital

Publica hoy David Alandete un interesante artículo en la edición digital del diario El País con el título “La era digital salva la pequeña librería” donde expone una tendencia interesante que se está produciendo en Estados Unidos.

Frente a las grandes cadenas de librerías, con importantes dificultades por la llegada de los ebooks, se encuentran las librerías especializadas que miman a los libros y a los lectores y que mantienen su posición fuerte por la confianza que se han ganado de sus clientes y por la dedicación y el cariño que en ellas vuelcan sus propietarios.

Por el contrario, entre las primeras, las grandes cadenas, se destaca en este artículo a Barnes&Noble, con más 1350 establecimientos, en plena guerra interna por la estrategia a seguir y en proceso de reestructuración cerrando librerías, algunas tan emblemáticas como la que cerrará en enero próximo en la calle Broadway de Nueva York.

Un artículo totalmente recomendable.

Tarifa plana

Ahora que algunas compañías de telefonía empiezan a plantearse el mantenimiento de la tarifa plana de acceso a Internet para grandes consumidores, nos surge la idea de hasta qué punto este modelo de negocio, el de un pago fijo por un servicio permanente e “ilimitado”, es aplicable al ebook.

Cuando empezábamos a navegar por Internet a mediados de la década de los 90, ya hace 15 años, el “capricho” suponía un verdadero esfuerzo económico que sobrepasaba los 60 € al mes, que entonces eran muchas pesetas, y autolimitándonos en el tiempo de conexión.

Cuando las compañías de telefonía, básicamente Telefónica con su monopolio de facto en aquel momento, invirtieron en el desarrollo de una plataforma tecnológica que era capaz de responder a una alta demanda de los usuarios, se dieron cuenta que de poco servía tener sólo unos cuantos usuarios con grandes facturas y sus líneas de datos desocupadas. Así, cambiaron su estrategia y ofertaron precio fijo por acceso permanente e ilimitado, lo que todos conocemos como tarifa plana con un coste para el usuario por debajo de la mitad de lo que costaba 15 años antes. Esto supuso un avance muy importante en el número de usuarios que pasaron a tener acceso a Internet y también supuso un avance enorme en los contenidos disponibles en la red.

Nos da la sensación que hay ciertas analogías entre el desarrollo del acceso a Internet y el paso a digital del libro, con ciertas dificultades añadidas, como son los autores y sus derechos de autor. Leer mas

¿Quién piensa en el pastelero?

Volviendo al manido asunto de la tarta del libro, con el libro “tradicional” nos encontramos con un reparto del 10% (12% si son grandes firmas) para el autor, 30% para libreros, 30% para distribuidores y 30% para editores.

Con la llegada del libro digital unos miran la tarta con avaricia e imaginan su trozo como el más grande, mientras que otros lo hacen con preocupación, aunque no sabemos si alguien la mira de forma pragmática pensando en que haya tarta más que en su trozo. Leer mas

En la piscina, ¿iPad o Kindle?

Un publicidad divertida de Amazon en la que muestra por qué Kindle sirve para leer libros electrónicos mientras que los tablet (alusión directa a Mac con su iPad), son para otra cosa:

Guerra interna en Barnes & Noble

Dentro de B&N se está librando una dura batalla por el control de la empresa. Por un lado está Leonard Riggio con 36% de las acciones que controla el consejo de dirección. Por otro lado está la compañía de inversión Yucaipa Companies que con 16,8% de las acciones.

De cara a la próxima junta anual de accionistas del 28 de septiembre se están cruzando cartas a los accionistas en las que están apareciendo bastantes trapos sucios. Leer mas